Ante el endurecimiento de los controles de higiene urbana y residuos sobre bares, restaurantes y locales gastronómicos en la Ciudad de Buenos Aires -que en mayo de 2026 derivó en numerosas clausuras por mala disposición de basura- APYCE continúa trabajando activamente para acompañar y defender al sector gastronómico.

En este contexto, Lorena Fernández, presidente de APYCE, mantuvo reuniones con autoridades del Gobierno de la Ciudad y referentes como Hernán Lombardi, junto al Ministerio de Desarrollo Económico, con el objetivo de avanzar en soluciones concretas para los establecimientos afectados por clausuras vinculadas a cuestiones de higiene urbana.

Desde la entidad se impulsa que, en aquellos casos donde los comercios regularicen rápidamente las observaciones realizadas, las clausuras puedan reducirse a un plazo máximo de 24 horas, evitando así mayores perjuicios económicos para el sector gastronómico.

Asimismo, APYCE informa que aquellos establecimientos que, aun habiendo regularizado su situación, superen las 24 horas de clausura, podrán comunicarse con la entidad para que actúe como intermediaria ante las autoridades competentes y colabore para lograr una pronta rehabilitación y reapertura del local.

APYCE reafirma así su compromiso de acompañar, representar y defender a la gastronomía porteña en un contexto de mayores controles y exigencias.

Recuerde:

Entre las causas más frecuentes de clausura detectadas actualmente en establecimientos gastronómicos se encuentran la disposición de basura fuera del horario permitido, residuos colocados fuera de los contenedores, malos olores, acumulación de residuos en la vía pública y la presencia de plagas. 

También se observan infracciones vinculadas a la falta de contratación de empresas privadas de recolección en aquellos casos donde corresponde, la mezcla de residuos húmedos y reciclables, y la detección de bolsas de gran tamaño, rotas, con líquidos o con exceso de peso, situaciones que pueden ser consideradas como mala disposición de residuos por parte de las autoridades.

Frente a este escenario, hoy un establecimiento gastronómico en la Ciudad de Buenos Aires debe cumplir obligatoriamente con una serie de requisitos básicos para evitar sanciones y clausuras. Entre ellos, separar residuos húmedos y reciclables, sacar la basura únicamente en el horario permitido -salvo en los casos donde se cuente con servicio privado de retiro-, evitar dejar residuos fuera de los contenedores y mantener condiciones permanentes de limpieza tanto en el frente del local como en la vereda.

Además, aquellos comercios considerados “Grandes Generadores” tienen la obligación de contratar empresas habilitadas para el retiro de residuos húmedos y poder acreditar dicha contratación ante eventuales inspecciones. Esta categoría alcanza a numerosos establecimientos gastronómicos de la Ciudad, ya sea por el volumen de residuos que generan o por estar ubicados dentro de determinados polos gastronómicos definidos por el Gobierno porteño. Actualmente, este es uno de los puntos que más están siendo fiscalizados durante los operativos de control.

Otro aspecto fundamental es conservar toda la documentación respaldatoria exigida por las autoridades. En controles municipales pueden solicitar habilitación comercial vigente, comprobantes de recolección privada, manifiestos o remitos de retiro, constancia de inscripción como gran generador, planes de separación de residuos y contratos con recuperadores urbanos o empresas recolectoras habilitadas.

En cuanto a los residuos reciclables, especialmente cartón y embalajes, muchos locales presentan inconvenientes por dejar cajas en la calle, acumular cartón en la vía pública o sacar reciclables fuera de los horarios establecidos. La normativa establece que el cartón debe mantenerse limpio, plegado, separado de los residuos húmedos y ser entregado mediante el circuito correspondiente de reciclaje o cooperativas habilitadas.

También existe una fuerte fiscalización sobre el tratamiento del aceite vegetal usado. Si bien no siempre genera clausuras inmediatas, los establecimientos gastronómicos deben almacenarlo en recipientes adecuados, entregarlo únicamente a operadores autorizados y evitar arrojarlo a desagües o sistemas cloacales, ya que esto puede derivar en importantes sanciones ambientales.